Escrito por: Yecenia Alvarado Hidalgo
Martes 07de mayo de 2014
Asignatura electiva: Paradigma de
la Evaluación Educativa
Facilitador Dr. Ramón Reyes
V cohorte del Doctorado en Ciencias de la Educación que ofrece la
Universidad Fermín Toro
Actividad: Análisis de un artículo de referencia en el cual debe precisarse una de
las ideas centrales con el fin de fijar una posición personal al respecto.
Lectura N°1
Título: La Evaluación
Educativa y su Desarrollo Como Disciplina y Profesión: Presencia en Venezuela.
Autor: Hernando Salcedo Galvis
Fuente: Publicación
en línea de RED, revista de Educación a Distancia y Evaluación del Aprendizaje,
Año V, Número Monográfico VI. Disponible en : http://www.scielo.org.ve/pdf/p/v31n89/art06.pdf
En la revisión
bibliográfica el autor presenta una breve síntesis de los principios y características de las
versiones del paradigma positivista, cuyo predominio abarca un tiempo de 140 años.
Refleja la continuidad en los principios esenciales del positivismo, el post
positivismo, conductismo ampliando el panorama investigativo/evaluativo,
mediante la utilización de múltiples visiones epistemológicas y metodológicas.
La argumentación y persuasión
constituyen instrumentos de importancia en la ciencia actual por lo que la evaluación persuade en lugar de convencer,
argumenta en lugar de demostrar, es creíble y su diseño depende de juicios
acerca de hechos que probablemente emerjan del compromiso que puedan ejercer en
una sociedad políticamente cambiante.
En la evaluación educacional predominan criterios con características específicas
como es: a) Contribuir a la solución de problemas a corto o mediano plazo en la
ejecución de programas diversos que requieren mejorar su eficiencia, calidad o
ser descontinuados, b) El carácter axiológico.
EL autor advierte que
ninguna teoría, paradigma o doctrina tiene la última palabra ni puede escapar a
la actitud crítica del evaluador/investigador. Así mismo enfatiza la importancia de enseñar conocimientos de reciente aparición
en el mundo desarrollado, pero no es suficiente si paralelamente no se
privilegia la investigación como la vía más efectiva para alcanzar el estatus
de universidad de alto grado de calidad, que busca la excelencia y se aleja del
modelo que tiene como finalidad, la formación de profesionales acompañadas de
la denominada masificación indiscriminada, mezcla populista engañosa e
ineficiente que se ha implementado desde hace más de una década.